Si bien “lo único constante es el cambio” (el cuento del paraíso), como lo dicen muchas filosofías orientales y posteriores líneas de pensamiento, de cierta manera capturar el “cambio” como un instante estático lo congela para que forme parte del proceso que le sigue. Los “cambios” son entonces intentos de congelar un momento especifico dentro del cambio constante, de reconocer lo evidente del cambio constante en algo mas presente a los ojos.
Suelo, 2026.
Senecios en flor, senderos sobre península José Ignacio. Fotografía
María Macarena Varela
María Macarena Varela